Pero mirá tu vida: misma rutina, mismos vicios, mismas excusas.
Y lo peor: ya empezaste a conformarte con sobrevivir, contando monedas, viviendo de favores, como si eso fuera normal.
De acá a 5 años, cuando mires atrás, ¿qué va a doler más?
¿Haber intentado y fallado… o nunca haber intentado cambiar?